domingo, 11 de abril de 2010

Tu quoque?


Este sábado tuve la última sesión con los alumnos del Máster en Creación Literaria de la Universidad de Sevilla, en esta ocasión una jornada de tutoría en la que comentar los ejercicios entregados. Lógicamente, los poemas eran de muy diferente nivel, pues algunos de los escritores en ciernes cultivan la poesía, pero para los más no deja ésta de ser un complemento, cuando no una supuesta pérdida de tiempo, en el seguimiento de su vocación de narradores.
Se me junta estos días el trabajo: al Máster se unen las clases en la Escuela de Escritores, y la labor en Paréntesis, por no mencionar varios libros en pruebas o por entregar. Apenas me da tiempo de echar un vistazo a las revistas que recibo. Pero en una de ellas hallo que la prestigiosa editorial para la que trabajara Eliot ha montado (tu quoque?) unos talleres de escritura: The Faber Academy.
Hay cursos breves y de seis meses, de novela y no ficción, de poesía y narrativa, en Londres, Edimburgo, París... Entre los profesores, John Burnside o Andrew O'Hagan. Es curioso, cuanto más bajan las ventas de libros más aumenta la cifra de los cursos de literatura creativa (no hago aquí censo de los anuncios que me encuentro en las páginas finales de la London Review of Books).
¿Hallaré el año que viene en Fráncfort, entre catálogos y listas de derechos, prospectos sobre cursos e impresos de matrícula de más editoriales reconvertidas? Renovarse o morir...

1 comentario:

E. G-Máiquez dijo...

Qué interesante la proliferación. Umm. ¿Tendrá algo que ver también con el descenso del nivel de enseñanza? ¿Y con la soledad actual, pues antes las tertulias, la relación maestro-discípulo? Hay mucha tela que cortar ahí, sospecho.