miércoles, 9 de junio de 2010

Recuerdo de Luis Rosales



Fue hace veintitrés años, en la primavera de 1987. Recibido el testigo de Juan Carlos Marset y de los primeros integrantes del Aula de Poesía y Pensamiento María Zambrano, con otros compañeros estudiantes de la Universidad de Sevilla organizamos el III Encuentro de Poesía Hispanoamericana en La Rábida. Fueron muchos meses de preparación y trabajo, y finalmente de ponencias y lecturas poéticas a la vera, casi, de los frescos de Vázquez Díaz. En el reparto de responsabilidades y gestiones, me tocó recibir en Sevilla a Luis Rosales y su mujer, María Fouz. De modo que antes de rendir viaje en Huelva y La Rábida, un compañero y yo los llevamos a comer a Juliá, al establecimiento conocido como el Puesto de los Monos, equidistante del Parque de María Luisa y del Guadalquivir.
Hubo ocasión de charlar por extenso con el poeta, aunque con cierta lentitud (recuérdese su trombosis de 1984), pero de todo lo que se habló, incluida su relación con Federico García Lorca, lo único que recuerdo -así de selectiva y absurda a veces es la memoria- es, y me quedo perplejo al revivirlo, que a Rosales le apetecía tomar arroz, pero que su esposa aborrecía ese ingrediente y con obstinación digna de mejor causa logró que nadie en aquella mesa se decantara por el grano. No sé qué podría decir Freud al respecto.
En cualquier caso, y como hablaba de aniversarios, justo es recordar que se acaba de cumplir, también, el centenario del nacimiento de Luis Rosales. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha publicado con tal motivo un excelente volumen, Luis Rosales. Discípulo del aire, que rebosa material gráfico y de homenaje.
Fue un gran poeta, Rosales. Un maestro del versículo como quizá ningún otro en España. Dejo aquí en su memoria la entrevista que grabó con Fernando Sánchez Dragó tras la concesión del Premio Cervantes. (Recomiendo pinchar en la imagen y, dada la calidad de la grabación, verla a pantalla completa).









1 comentario:

Espinelete dijo...

Vamos, que no les dejaron a ustedes comer arroz... Agradecido por la posibilidad de ver estas grabaciones. Cordialmente