sábado, 26 de junio de 2010

Yeats en Babelia


Ángel Rupérez y Andrés Trapiello escriben aquí, en Babelia, con motivo de la publicación de la Poesía reunida de W. B. Yeats en Pre-Textos.

Es lástima que el primero, buen conocedor de la poesía inglesa y con quien no quiero polemizar, pues guardo un muy cariñoso recuerdo de su Lírica inglesa del siglo XIX en la Trieste que codirigía el segundo, haya mezclado algunas arbitrariedades y caprichos personales con los juicios acerca de mi traducción. Vaya por delante que nadie sabe más que yo mismo lo lejos que queda ésta del ideal al que aspiraba, pero eso es en realidad perogrullada, que toda traducción de poesía es mejorable. Y sin embargo, la Poesía reunida que publica Pre-Textos es, creo, una traducción llena de aciertos (dejemos la falsa modestia). Me temo que el citado crítico la ha tenido que leer demasiado deprisa.
Pero aparte de las siempre discutibles excelencias, o no, de la traducción, ¿cómo podría callar ante la acusación que hace de inaceptables de algunas palabras y expresiones que empleo?Son Magín, gacha y por cima de. Bueno, bueno...
Afortunadamente, a la biblioteca personal se une hoy Internet y el Corpus disponible en la página de la Real Academia Española. Pues resulta que el inaceptable magín lo han empleado Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Max Aub, Miguel de Unamuno, Miguel Ángel Asturias o Ángel Ganivet, entre muchos otros. En mi traducción aparece en estos versos:

¿Por qué conserva el hombre en su magín,
cuando no está en la flor ya de su vida,
emblemas del amor y de la guerra?

Why should the imagination of a man
Long past his prime remember things that are
Emblemetical of love and war?

Veamos ahora gacha. Doy esa palabra "inaceptable" en estos versos:

La hora del amor que mengua se ha puesto sobre nosotros,
y fatigadas y viejas están nuestras almas.
Separémonos, antes de que la estación de la pasión nos olvide,
con un beso y una lágrima sobre tu frente gacha.

En inglés:

The hour of the waning of love has beset us,
And weary and worn are our sad souls now;
Let us part, ere the season of passion forget us,
With a kiss and a tear on thy drooping brow.

Sería tedioso repetir cuántas veces aparece el sintagma "cabeza gacha" en nuestra literatura. Lo emplean, por ejemplo, Juan Marsé, Ramón Pérez de Ayala, Carlos Fuentes, Clarín, Julio Cortázar, José María de Pereda. Ah, que yo escribía "frente gacha": inaceptable, pues, que ya antes lo escribieran Isidore Ducase (Conde de Lautreamont) o Francisco Ayala.

Llegamos ahora a "por cima de". Aquí me asisten Don Miguel de Cervantes y una legión de clásicos. Y si parecen antiguos, entonces citaré a un contemporáneo de Yeats y admirador suyo, Juan Ramón Jiménez, quien en Diario de un poeta reciencasado vierte a Robert Browning y escribe "Por cima de la montaña, miró el sol". La única vez que yo doy esa construcción es en este pasaje:

Oh, soltad las trompetas estridentes,

aunque ebrios de banderas que flamean

por cima de murallas y de torres,

y del fuerte agitar de vuestras alas.


O! Lay the shrilly trumpet down,

Though drunken with the flags that sway

Over the ramparts and the towers,

And with the waving of your wings.


Me pregunto si una crítica que comienza marrando de ese modo puede ser tenida en cuenta. Y sin embargo, el crítico dice algunas cosas acertadas sobre Yeats, y tiene palabras elogiosas que se elevan sobre la cizaña ("por cima de" la ciñaza, si prefiere) acerca de mi traducción. Si alguien deseara comparar ésta con la de algunos poemas de Yeats que hizo el crítico hace unos años, yo quedaría muy honrado.


16 comentarios:

Sara dijo...

Hmmm, interesante la crítica de Ángel Rupérez aunque me pregunto si es una crítica justa... Habrá que leer la traducción de esos poemas. Un abrazo, Antonio.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Yo no veo clara, en dicha crítica, de cuál de los dos libros está hablando. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sara, Antonio. He ampliado la entrada.

Jordi Doce dijo...

Cabe añadir, querido Antonio, que Ángel Rupérez siempre ha sido proverbialmente tacaño en su juicio sobre las traducciones de poesía inglesa hechas por sus contemporáneos, que son, por otro lado, las que suele reseñar con más frecuencia.

Por otro lado, si mal no recuerdo (y espero que el recuerdo no me confunda), las traducciones que componen su antología de la lírica inglesa en Austral no suelen seguir ningún criterio métrico; no hay en el libro ningún intento, o casi, de recrear en nuestra lengua, con los metros que son propios a nuestra tradición, la musicalidad y el poderío rítmico de los originales. Son traducciones literales en el sentido literal del término.

Da la sensación de que con esos antecedentes mal puede hablar de las traducciones ajenas, y con esa seguridad en sí mismo que destila el primer párrafo. Suerte que hacia el final de ese mismo párrafo introduce algún matiz compensatorio. Pero no me gusta su estilo, nunca me ha gustado, la verdad.

Ánimo con todo, Antonio. Un abrazo fuerte, Jordi

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Me da mucha alegría tu visita, Jordi. Gracias por el comentario. Poco puedo añadir, salvo felicitarte por el "Con los ojos abiertos, a la orilla del mundo" con que nos has regalado esta mañana en el ABC Cultural. Un fuerte abrazo, amigo.

mariado dijo...

Hola Antonio,

He leído el artículo de Babelia antes de leer tu comentario acerca de dicho escrito y bueno,cómo no, también me ha llamado mucho la atención la consideración de "inaceptable" el uso de ciertas palabras. Como bien dices, "magín", "gacha" y "por cima de", son términos que han sido ampliamente utilizados en la literatura y no hay que olvidar que estamos hablando de la traducción de un autor de principios del siglo XX, por lo que dichas expresiones no son, a mi parecer, inadecuadas.
Por otra parte, no sólo traducir, sino sencillamente el hecho de escribir, significa utilizar las palabras a modo de paleta de pintor y desde luego la calidad de un lienzo no viene dada por el análisis de cada pincelada o tonalidad de color, sino por el efecto que produce su totalidad.

Para mi, una crítica siempre tiene que ser constructiva y puedo entender que este autor no coincida en ciertas elecciones,pero sinceramente, me parece que esa afirmación, al igual que la fotografía de los campesinos irlandeses de 1940, están fuera de lugar.(La foto es preciosa, pero...la única relación que veo con Yeats es que son irlandeses!!Y además es 1940(?)...jiji)

Bueno, un saludo y ánimo!!Al fin y al cabo nos has regalado una compilación de Yeats y ya teníamos ganas!!
Besotes!!

Innisfree dijo...

Perplejo me quedé ayer leyendo el Babelia. Me quedo más tranquilo hoy leyendo tu respuesta (y el comentario de Jordi). Proceloso mundo éste de la crítica literaria, donde se buscan detallitos para clavar la uña con el único fin de aparentar una posición de superioridad hacia el autor (o traductor) reseñado.
Hoy he leído la crítica del ABC y es bastante más elogiosa.
Antonio, ánimo y adelante. Puedes estar orgulloso de la hercúlea tarea que has culminado con éxito con la poética completa de Yeats. Por cima de otras zarandajas... ;)
Salud,
Chesús

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Hola, Mariado. Yo no lo hubiera dicho mejor. Eso que escribes es algo que defiendo desde hace mucho tiempo: la traducción no puede atender tanto al detalle que se olvide del conjunto. De hecho, a veces determinadas características del texto no se pueden mantener en el mismo lugar en que aparecen. Pero se pueden trasladar a otro, porque lo que importa no es un segmento microscópico, sino la línea entera. Me quedo con tus palabras: "no sólo traducir, sino sencillamente el hecho de escribir, significa utilizar las palabras a modo de paleta de pintor y desde luego la calidad de un lienzo no viene dada por el análisis de cada pincelada o tonalidad de color, sino por el efecto que produce su totalidad." Gracias.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Ah, Chesús. Como tú dices, zarandajas. Pero no le demos más importancia. Acabo de leer lo del ABC. Pondré luego el enlace. Slán agat!

Á.V. dijo...

Estas cosas pasan, amigo. Nada nuevo. El otro día comentaba con Manuel Ramírez, de Pre-Textos, tu traducción y él, como editor, y uno, como próximo lector, estábamos la mar de contentos. Ánimo (que ya no hace falta siquiera)y tranquilidad. Leamos, también con la debida calma, el comentario de Jordi Doce -de traductor a traductor, de poeta a poeta- y a otra cosa.
Un abrazo, Álvaro Valverde

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Mucha gracias, Álvaro. Para mí es un honor leer tu cariñoso comentario. Pero no le demos más importancia: son, efectivamente, gajes del oficio, y todo va en el lote. Un abrazo.

Ramiro Rosón dijo...

El crítico dice que el uso de estas voces le parece inaceptable, pero no alega motivo alguno para justificar su parecer, así que está cayendo en una petición de principio. ¿Por qué habríamos de privarnos de usar tal o cual palabra del idioma? ¿Acaso porque su uso no sea muy frecuente en el registro coloquial del habla, o porque suene un tanto arcaizante? Estos prejuicios sólo conducen al empobrecimiento de la lengua, que a su vez acarrea una merma de nuestras posibilidades de expresión.

Saludos, y enhorabuena por esta nueva traducción de poesía inglesa.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Cierto, Ramiro. Es importante la amplitud del léxico. Y como apuntaba Mariado, no podemos permitir que los árboles nos impidan ver el bosque. Un traductor tiene que tener la visión del conjunto, y procurar que este sea casi, casi, tan rico y variado como el original, sin reducir drásticamente el número de palabras y expresiones. Un saludo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

He releído la crítica y, querido Antonio, no merece más consideración. Las críticas hay que ponerlas siempre en cuarentena, y dormir después como un bendito. Un abrazo.

Anónimo dijo...

He terminado de leer tu traducción de la poesía de Yeats; ¡menuda aventura! (la mía y sobre todo la tuya)... La he ido comparando con las traducciones de dos antologías que tengo. En fin, creo que el lector de poesía sólo se puede hacer cabal idea de lo que es Yeats gracias a tu trabajo, aunque, desde luego, tiene luces y sombras según me parece; pero bastantes más luces que sombras. Como gran luz de tu versión podría señalarse el verso medido, con lo cual, tal como dices en el prólogo, dotas a muchos poemas de gran musicalidad. Otras claras luces serían los grandes aciertos en la traducción de bastantes, bastantes poemas. Y como sombras, se podrían señalar, según mi criterio, quizás demasiadas construcciones sintácticas que haces muy poco poéticas, demasiado forzadas. Como algo anecdótico, por si es de tu interés, te señalo algunas erratas: Traduces “meteor” como meteoro, en lugar de como meteorito, en pp. 53, 159, y en algún otro lugar; sin embargo lo traduces correctamente en p.111. Escribes “eligo” en lugar de “elijo” en p. 713. Escribes “refugieron” en lugar de “refugiaron” en p. 753. Escribes “encestrales” en lugar de “ancestrales” en p. 763. También falta en dos o tres ocasiones el “cierre de comillas”; no recuerdo dónde.

Un saludo y gracias por tu trabajo.

Francisco H.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Francisco. Me alegro mucho de que la valoración general sea positiva. El esfuerzo fue titánico, y lógicamente en algún punto flaqueará. Tomo nota de las erratas. No te puedes hacer idea de las veces que corregimos (sobre todo para ajustar los poemas a la doble página enfrentada de la edición bilingüe), pero se ve que se colaron algunas. En una obra tan extensa, creo que son pocas. Pero agradezco enormemente que me alertes sobre ellas. Ojalá pueda haber una segunda edición para corregirlas. Creo que esta primera se está vendiendo bien. Un cordial saludo.