sábado, 24 de julio de 2010

Otros placeres del verano



Ir traduciendo morosamente los poemas, o mejor dicho los fonemas encadenados, de Gerald Manley Hopkins.

Corregir pruebas de Victoria, de Conrad, tras disfrutar en primicia del prólogo de José Manuel Benítez Ariza que acompañará a la novela.

Preparar otro prólogo, sobre William Blake, para la biografía o semblanza de éste que hizo Chesterton.

Releer a Borges, todo lo relacionado con la Argentina.

Escribir desaforadamente poemas a un ritmo y con una intensidad que me han sido desconocidos durante mucho tiempo.


8 comentarios:

autor dijo...

Pues aprovecha, Antonio, que los poemas no vienen así como así.
Mírame a mí, que ando atascado con mi "maleta" a cuestas en la estación de las dudas.

Un fuerte abrazo.
Elías

Marisa Peña dijo...

"Venir a leer a los amigos que nos enriquecen y nos aportan..."
Un placer (de verano y otras estaciones)leerte.que el verano te sea propicio, aunque ya veo que sí...

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Los poemas verdaderos, Elías, nos vienen dados. Hay que estar alerta, y de esa vigilia surgen más. Espero que te "desatasques", aunque a veces las situaciones que propician los poemas son tan arrasadoras que, como decía Cernuda, lo que es bueno para el hombre no lo es para el poeta. Suerte en cualquier caso. Un fuerte abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Siempre tan amable como siempre, Marisa. Veo que tú también estás al pie del cañón. Feliz verano.

Olga B. dijo...

"Escribir desaforadamente poemas a un ritmo y con una intensidad que me han sido desconocidos durante mucho tiempo".
Esa es muy buena señal, esas epocas son extrañas y un poco "sonámbulas".
Que la disfrutes mucho (tus lectores la disfrutaremos despues´;-)
Un beso.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sonámbulo, sí, Olga. Espero poder dejar aquí una muestra dentro de no mucho tiempo, pero los poemas aún requieren cierto reposo antes de que los dé por finalizados. Un beso.

Sara dijo...

Pues yo llevo un verano leyendo desaforadamente poemas, a un ritmo y con una intensidad para mi desconocidos. Así que espero que esos poemas salgan pronto de su cuna, Antonio, para poder disfrutarlos! :-)

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Aún son siete mesinos, Sara. Sólo espero que el parto no sea doloroso :-)

Pero antes o después los leerás, o al menos algunos de ellos.