domingo, 24 de octubre de 2010

Innisfree (2)



Sé que abuso de lo que parecen boutades sobre influencias y precedencias literarias (aquí he dado ya alguna muestra de ello). Sin embargo, en este caso es cierto: escribí este verano el siguiente poema, que tuvo eco en un pasaje de la novela de Chesús Yuste La mirada del bosque, escrita el año pasado y que leí en mayo. Él a su vez es el responsable de que John Ford haya imitado este motivo volandero en la escena de apertura de su último estreno, El hombre tranquilo, ese blockbuster que promete aposentarse en los cines de la eternidad.

INNISFREE


Innisfree? This way.


(Michaeleen Oge en The Quiet Man)


¿Ves ese camino que corre junto a los sauces

y empinadamente abraza aquella loma,

ése que ahora sobrevuelan unos cuervos?


Pues ése no es el camino.


¿Ves el puente que salva aquel riachuelo

donde dos hombres pescan el salmón,

la vereda que se adentra en el boscaje,

la tupida amistad de la arboleda?


Pues tampoco se llega por allí.


Si buscas Innisfree, viajera,

callada hada de mis sueños de Irlanda,

toma siempre el camino más recto:


adéntrate en mis ojos y mis brazos.

5 comentarios:

Olga Bernad dijo...

No son boutades, son intrahistoria;-) Caminos que se bifurcan a partir de los rectos versos de tu poema.

Qué simple es a veces la respuesta: "this way".

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Ah, la intrahistoria, tantas veces más importante que lo que en la superficie engaña.

Qué bien sabes animar con unas pocas palabras, Olga.

Besos.

Miguel Estrada Pérez-Carasa dijo...

Hermoso poema, Antonio. Enhorabuena.
Yo sigo mirando, así, sesgado, las cuestiones sagradas de vuestra pasión celta. Oriente me ofrece mucho más porque estoy acostumbrado a ello, como la meditación diaria que tanto me aclara. Pero vuelvo sobre vuestros textos para gozar de historias y leyendas que no agotan su belleza. Y os lo agradezco de veras.
Precioso poema, Antonio.Sencillamente asombroso ese soñar despierto o vivir los sueños de día. ¿Cómo comprender, si no, tu actividad?
Aunque no comente, sigo disfrutando de cada entrada,Esto de los blogs es un derroche de generosidad y, obviamente, de un compromso aceptado en el aspecto
humano.
Así que un fuerte abrazo con toda mi gratitud.
Salud.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Miguel, tus palabras me emocionan y las agradezco enormemente. Si algo de belleza te he transmitido, dichoso yo.

Mery dijo...

La viajera dificilmente podrá resistirse a tu indicación de los últimos versos.

Y, por cierto, qué hermosa película.