jueves, 7 de octubre de 2010

Un poema rescatado



DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO


Como el adusto Poe siempre creí

que yo estaba solo, y como todos

di en pensar que el mundo era más cierto

porque yo estaba en él, justificándolo.

La Legión Extranjera y Camelot,

los pieles rojas y los negros tanques

eran espejos en que adivinaba

una vida más alta que la mía:

el cobarde acariciaba sus gestas;

ladrón, se apoderaba de otros sueños,

quizá para tapar sus pesadillas.


Después vinieron los primeros versos,

su mal censo de sílabas y un ritmo

de elefante que los años arrastran

o de presa espasmódica del tigre

que salta y se revuelve entre resuellos.


La poesía dio luz y calor.

Un juego, fue la chispa que prendió

este incendio que empieza a sofocarme.


10 comentarios:

autor dijo...

Pues qué decirte, Antonio:
que ha merecido la pena, y mucho, el rescate.
Y la casualidad ha querido que hace un par de días titulara yo así también otra entrada en mi blog:
http://eljuegodelataba.blogspot.com/2010/10/un-poema-rescatado.html

Un fuerte abrazo.
Elías

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sabes, Elías, cuánto valoro tu criterio. Si a ti te gusta el poema, y a alguna persona más, ya está justificado. Y qué feliz coincidencia lo del título de la entrada. Ah, los expurgos, incluidos los de las amadas.

Tengo que pasarme más a menudo por "El juego de la taba". Abrazos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sabes, Elías, cuánto valoro tu criterio. Si a ti te gusta el poema, y a alguna persona más, ya está justificado. Y qué feliz coincidencia lo del título de la entrada. Ah, los expurgos, incluidos los de las amadas.

Tengo que pasarme más a menudo por "El juego de la taba". Abrazos.

Sara dijo...

Extraordinario poema, Antonio. "Profundo" puede sonar repipi o pedante, pero para los que no somos poetas, estos versos arrojan luz (¡y qué bien lo hacen!)a ese otro mundo de la poesía y su misterioso quehacer... Enhorabuena por ese rescate tan bien hecho!

Alberich dijo...

BRAVO!!!

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sara, tus palabras siempre me animan. Cómo me alegro de que te haya gustado.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Te digo lo mismo que a Sra, Alberich. Verte por aquí después de tanto tiempo es una fiesta para mí.

Mery dijo...

Rescatar las palabras que encendieron la mecha siempre merece la pena, aunque sea para justificar el sofoco.
Un abrazo

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Se te saluda, Mery. Gracias por el comentario.

María dijo...

Ne quedo con el tercer y el cuarto verso...

Un saludo