miércoles, 6 de octubre de 2010

Una postal ferroviaria


De Aberystwyth sale, como de tantas partes del País de Gales, un trenecito de vía estrecha que cruza la campiña y remonta ásperos cerros. Reluce su locomotora -negra, roja, oro- arrastrando un pintoresco convoy hasta el Puente del Diablo, un precipicio que se embosca en la fronda densa donde pronto anochece entre escarpas y faldas escabrosas, el relieve y las brañas de un cuento de Machen. Un tren así lo quise siempre de niño, y es ahora, adulto, cuando lo encuentro, lejos. En ribazos que son linde de Aberystwyth, este atardecer cumplido fue un sueño de mi infancia.

(De Las ciudades del hombre, Llibros del Pexe, 1999)

1 comentario:

mariado dijo...

Qué bonito!Cymru, otro país precioso y mágico!La primera vez que fui a Irlanda viajamos desde Ynys Môn..La verdad es que todo Gwynedd es recomendable para visitar...(Y también tiene trenes de vapor!!)