jueves, 25 de noviembre de 2010

Skye



Anoche compartimos en Cádiz copas y conversación con varios nuevos amigos y dos autores de Paréntesis. Una vez terminada la presentación que nos reunió allí, y aunque no pude desprenderme del todo de la condición de editor, preferí sentirme, si es posible compartimentar lo que uno sea, compañero de catálogo de Pilar Vera y Miguel Ángel García Argüez. En cierto momento, bromeando sobre esto y lo otro, le hice notar a Miguel Ángel que, con su pelo tan negro y desordenado, como la barba suya, parecía escocés de pura cepa (como de pelo negrísimo son tantos bretones o irlandeses). Él recordó que había estado una vez en Escocia (como si fuera nativo de allí por mor de mi capricho y un whisky), y en la isla de Skye, de la que -y aquí la extravagancia es suya- no guardaba buen recuerdo. Para Miguel Ángel, pues, este poema sobre los parajes que visitamos anoche en nuestra charla, escrito hacia 1987:

SKYE


Skye es una gran losa

funeraria en el mar,

una musgosa lápida in memoriam

de un pueblo invadido y derrotado,

una tumba con epitafio en inglés:

For Sale, Bed and Breakfast, Postcards.


Espero con mi ira hecha montaña,

escociéndome Escocia, dolido,

que una lengua de agua, que un lago

anegue y lave el rostro de esta isla;

que anegue y lave el rostro de este espejo

en que miro mi muerte.


2 comentarios:

Marisa Peña dijo...

Es magnífico Antonio, magnífico.
un abrazo

Sara dijo...

Buenísimo, Antonio.