martes, 4 de enero de 2011

Lo fugitivo permanece y dura



SIEMPRE ME SENTÍ PROVISIONAL


Siempre me sentí provisional,

igual que un campamento de gitanos

o el agua que anegando los sembrados

escapa, abandonando luego el mar:


las nubes que se forman y al pasar

se enredan en posibles, hoy soñados

que mañana se olvidan. Yo no amo

nada que se obstine en perdurar.


Saber que uno se acaba es el alivio

que hace este viaje llevadero.

Que todo vive porque está difunto


lo mismo que del caos nace el mundo

y sólo en lo pequeño está lo entero.

El viejo muere porque nace el niño.


4 comentarios:

Marisa Peña dijo...

Así es lo fugitivo, siempre permanente...feliz noche de reyes y feliz "tempus fugit" ( es un alivio, es cierto)

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Seguro que has sido buena, Marisa. Ya oigo cómo se arrastran los sacos llenos de regalos hasta tu casa.

Sara dijo...

Esperando ese próximo libro de poemas, Antonio.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Bueno, Sara, este poema me temo que tardará en ver la luz en libro: los dos que si nada se tuerce saldrán en el 2011 incluyen composiciones anteriores. Pero bien está, al menos, tener como horizonte un par de años para tenernos entretenidos, ¿no?