sábado, 5 de febrero de 2011

De libros y cacharros


La fotografía es del Irish Times


Abro la tapa del portátil y en el correo electrónico dos mensajes que hablan del Kindle, el dispositivo de lectura de Amazon. La filial británica me anuncia un nuevo modelo (ahora ya no es blanco sino gris) a sólo 111 libras, confirmando la tendencia a la baja de los precios. Cierro el mensaje y en el siguiente, que me trae el sumario del último número de Letras libres hallo un artículo de Ramón González-Férriz titulado "40 días con un Kindle" que, cómo no, me recuerda a otro similar publicado por Nicholson Baker hace año y medio en The New Yorker.
Los cacharros hacen ruido, aunque aún la venta de libros (los textos) en formato electrónico no haya despegado. En España no hay aún nada similar a la amplia oferta de Amazon o Barnes&Noble, cuyo sistema Nook tengo instalado en el teléfono móvil. La verdad es que, sin abusar, la lectura en un iPhone puede resultar placentera; aunque, no tanto, por lo que he podido ver, como en el iPad.
Mientras, grandes cadenas de librerías lo pasan mal: la norteamericana Borders que hace ocho años estuvo a punto de adquirir Casa del Libro está a un paso de la quiebra, y la británica Waterstone's cierra sucursales, entre las que se encuentra la de Dawson Street en Dublín (primera sede en el siglo XVIII de Hodges Figgis, ahora también del mismo propietario HMV, y que aparece mencionada en Ulises aunque en otro emplazamiento que tuvo en Grafton Street).
La cosa en España no está más que regular, como diría un castizo, y me temo que se acelerará el cierre de librerías sin que aún se haya implantado la lectura en pantalla. Preocupante, ¿no?



2 comentarios:

Sara dijo...

Una pena el cierre de Waterstones en Dublín... A mi me encantaba pasarme las horas leyendo en la cafetería de arriba y tomando chocolate caliente (el mejor chocolate que he probado en Dublin).
Y hablando de e-readers: el Kindle tiene buena pinta; he estado a punto de comprarlo pero al final no lo he hecho porque no estoy segura de que con él pueda acceder a muchos ebooks españoles. En fin, que llevo ya casi dos meses mirando e-readers y sigo sin decidirme por uno... no, peor aún: cada vez estoy más confusa, ¡uf! :(

Alfaraz dijo...

El futuro previsible: las librerías irán desapareciendo a un ritmo similar al de las tiendas de discos. No se trata de un producto, sino de un servicio, así que compraremos las descargas en red. Ed. Paréntesis podrá jactarse de pionera. ¿Preocupante? No; quedará un comercio residual en base a la calidad de las ediciones, como ocurre con la filatelia.

Ergo, en ¿15 años? quedará alguna librería por Hernando Colón o así.


.