lunes, 31 de enero de 2011

La República muerta



No me refiero a la Segunda nuestra, de 1931-1936, con la que acabaron los unos y los otros, con el concurso de los de más allá. Hablo aquí de The Dead Republic, la más reciente novela de Roddy Doyle, aún no traducida al español. La leí este verano, con especial fruición en su primera parte, que recrea con libertad e iconoclastia el rodaje de la película El hombre tranquilo. El protagonista, Henry Smart, un pillo que había estado en la Oficina Central de Correos durante el Levantamiento de Pascua, regresa de los Estados Unidos con John Ford como asesor suyo en asuntos del IRA.
Aparece el pueblecito de Cong, en su franja de tierra entre el Lough Corrib y el Lough Mask, transformado en set de rodaje; el vecino castillo de Ashford, Duke (John Wayne), la guapísima Maureen O'Hara, se dice cada dos por tres Grand!... Es decir, que te sientes en casa en ese lugar que, como el protagonista dice, iba a ser el Monument Valley irlandés de Ford.
Como en otra página afirma, "Dublín y los barrios bajos no existían; Irlanda era una aldea llamada Innisfree". No es una imagen realista, concedido. ¿Pero qué importa?
El otro día volvieron a pasar por televisión El hombre tranquilo. La novela de Doyle no sé si se publicará en español. Pero me apetecía traerla aquí esta noche, con la película, cuando, uno de febrero, es la vieja festividad irlandesa de Imbolc.


1 comentario:

Innisfree dijo...

Muy buena pinta. Ya podrían publicarla en español. Se me ocurre algún traductor adecuado para tal empresa... ;)
Por cierto, eso de un veterano de 1916 en el equipo del rodaje no es una gracieta. Un joven actor del Abbey Theatre llamado Arthur Shields participó en el Levantamiento de Pascua. En concreto, a las órdenes de Joseph Plunkett, formó parte del grupo de rebeldes que asaltó la Escuela de Telegrafía de Dublín para emitir por radio de forma pionera el histórico mensaje: "Declarada la República de Irlanda en Dublín hoy. Las tropas irlandesas han tomado la ciudad (...)". Pues este actor seguiría su carrera en EE.UU. y llegaría a alcanzar fama internacional años después, precisamente con papeles como el del pastor protestante Reverendo Cyril Playfair en la película de Ford 'El hombre tranquilo'. ;)
Así que es cierto que hubo viejos rebeldes de 1916 en el rodaje, otra cosa es que fueran "pillos" como en la novela de Doyle.
Excelente recomendación, Antonio. :)