lunes, 21 de febrero de 2011

Noticias de Trapiello


Trapiello, Rodríguez Almodóvar y Benítez Reyes el pasado miércoles en Sevilla


Vino a Sevilla la semana pasada Andrés Trapiello para participar con Felipe Benítez Reyes en los Diálogos con Machado organizados en el convento de Santa Clara. Le llevaba uno (repárese en el "uno" tan de él) su ejemplar de la cuarta edición de Las armas y las letras, para que se la firmara. Tenía, sí, la primera, la que ganó el Premio Espejo de España, pero frente a aquella, en blanco y negro y tipografía impuesta, aquí Trapiello ha podido desplegar a su gusto -con una maqueta magnífica e ilustraciones a todo color que reproducen cubiertas de libros, revistas, carteles- muchos datos nuevos en un libro atractivísimo. Un libro que, manejado en una biblioteca y adquirido ese mismo día, no me llevé firmado porque, aunque apareció apenas hace unos meses, pronto se distribuirá en su quinta edición -me avisó Trapiello, que acababa de recibir sus ejemplares-, con un puñado de novedades por las que merece la pena esperar (que no lo tomen a mal los de Destino, que querrán vender lo que quede de la tirada de la cuarta).
Por cierto, que me aseguró el autor del Salón de pasos perdidos que el próximo tomo de esos diarios, retrasado por su dedicación reciente a Las armas y las letras y a la novela que tiene entre manos, saldrá muy aligerado de páginas. Apenas sensitivo (éste es su título, como sabemos desde hace años los fieles) ha sido objeto de una labor de poda que lo devuelve a lo que era habitual en las primeras entregas. 350 páginas: un esbelto atleta frente a los corpulentos tomos de los últimos años. Y le entra a uno nostalgia de El gato encerrado (del libro y del lector que era él entonces).



2 comentarios:

José María JURADO dijo...

En este caso menos es mas.

¡Qué pena no haer podido ir!

Gracias por la noticia.

Luis Valdesueiro dijo...

Quizás no sea tanto una cuestión de número de páginas. Desde mi punto de vista,y refiriéndome al libroen cuanto objeto, me parece que los tomos últimos son totalmente inmanejables, un auténtico tocho, con un papel excesivamente grueso... Si mal no recuerdo, Los caballeros del punto fijo, por ejemplo, tenía muchas páginas,pero era totalmente manejable.
Saludos.