viernes, 18 de marzo de 2011

El mirlo en el arbusto


Mientras cantan los pájaros (título de Pablo García Baena), pues ya lo hacen cuando va a amanecer, recuerdo los que anidan en los manuscritos irlandeses medievales. Éste en particular lo hace en el margen de una página del códice conocido como Leabhar Breac y luego ha revoloteado salvando siglos -¿pero qué son los siglos para un mirlo?- hasta otra de mis Antiguos poemas irlandeses (Gredos,
2001):

EL MIRLO EN EL ARBUSTO

Ay, mirlo, qué bien estás
donde está tu nido en el arbusto.
Ermitaño que no tocas campana
melodioso, dulce y calmo es tu silbo.


4 comentarios:

Sara dijo...

Esta entrada me ha traido a la cabeza otro poema exquisito, de Seamus Heaney: "St Kevin and the blackbird". ¡Cuánto no enseña ese mirlo irlandés legendario! (¿lecciones ya olvidadas?)

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Cuánta razón, Sara: el poema de Heaney es maravilloso. Tuve la suerte de escuchárselo en Córdoba.


LECTURA EN CÓRDOBA


Seamus Heaney leía sus poemas
con la ventana abierta al Alcázar Cristiano:
martines pescadores en los versos
y, fuera, el parlamento de los mirlos.

Entre un chaparrón y otro,
la lluvia hizo cesura unos instantes.
De los viejos poemas conocidos,
el frescor de otros trinos y otra lluvia
cayendo, como sílabas, de Irlanda.

“St Kevin and The BlacKbird”: sin intérprete,
oímos su negrura y su naranja.
El poeta dijo mirlo, y éste cantaba.

Sara dijo...

Qué regalo, Antonio, me ha encantado este poema! Por cierto, esta noche he dado un paseo por Sandymount, y pensando en mirlos irlandeses, me preguntaba cuál de todas esas casas sería la suya (la de Heaney, claro).

samsa777 dijo...

Qué hermoso.