miércoles, 20 de abril de 2011

Los trabajos y los días


Se han ido espaciando últimamente las entradas, y han cedido en su ritmo quizá excesivo, en lo que un artillero denominaría su cadencia de tiro. Son muchas las cosas que se han ido quedando fuera de esta pantalla, y no por rescatarlas, que viven solas, sino por cierto gris afán notarial, dejo aquí algunas de ellas, un poco al tuntún:

-la recepción de la segunda edición de mi traducción de los Sonetos de Shakespeare en la colección de bolsillo de Alianza, con formato y cubierta nuevos.

-la lectura de versos y algunas prosas en la hermosísima Carmona, con José Vicente Pascual y Francisco José Cruz entre el público. Con ellos, Chari, la mujer de Fran, la responsable de que las cosas de él lleguen a puerto; y Sonia, la de José Vicente, que resultó ser hermana del poeta Antonio Manilla.

-el fin de semana final de Cosmopoética, con momentos deliciosos como el olvido de Lêdo Ivo de que Juan Carlos Mestre había de leer su traducción tras el original. Cuando se dio cuenta, avanzado el segundo poema, se deshizo en risas, como un niño travieso. Luego, no bien acabado cada poema, le entregaba a aquel el libro con la velocidad del rayo, como con un resorte impropio de su edad, para que no se le ovidara.

-la lectura de La parte por el todo, la estupenda antología de José María Cumbreño en Isla de Siltolá, con sus poemas versiculares, muchos de ellos pertenecientes a libros galardonados ¡en certámenes de narrativa!