jueves, 26 de mayo de 2011

Palabras en la Feria del Libro




El pasado lunes 23 la Feria del Libro de Sevilla entregaba sus premios anuales, uno de los cuales recayó en mí. Y no pude estar presente, como explico aquí abajo. Recogió en mi nombre el premio, hasta mi regreso, la presidenta de la Asociación Feria del Libro, Juana Choclán, que leyó por mí estas palabras:

Amigos:

La historia insignificante de mi vida se confunde con la de los libros, y no sé distinguir ya la una de la otra. Año tras año, como lector primero, luego como librero, y más recientemente como autor y editor, he frecuentado esta Feria del Libro de Sevilla, desde hace tiempo felizmente consolidada y floreciente.

Muchas gracias por el reconocimiento: me emociona y me causa estupor figurar entre los otros premiados, justamente galardonados por tantos motivos admirables.

Se me premia por mis traducciones y por mi biografía de Luis Cernuda, recientemente culminada en su segundo tomo. Precisamente es ésta la que me impide estar hoy entre vosotros. Me hallo en este momento en México, presentando el libro sobre el poeta sevillano en la ciudad en que él murió. Cualquier otra circunstancia que hubiese estorbado mi presencia en este acto me parecería insoportable en su azarosa crueldad y sin justificación posible. Tratándose de esto, y pese a mi ausencia, que ruego disculpéis, lo veo como una venial travesura del destino, si no como una forma de justicia poética.

Un saludo emocionado desde México.

Gracias de nuevo. Muchas gracias.


2 comentarios:

Myriam dijo...

Hermoso texto, no falto de poesía. Merecida distinción, la causa justifica la ausencia. Difiero de aquello de "insignificante vida", si tan estrechamente unida a la literatura, imposible de ser insignificante (en una autoevaluación debes ser también objetivo, es justicia, te lo dice quien sabe de evaluación y de objetividad, por formación profesional). Un saludo cariñoso desde Chile.

Myriam dijo...

P.S. ¡Felicitaciones!