domingo, 17 de julio de 2011

Cuatro fracasos al cubo



Merodeando por las bodegas del ordenador, en una carpeta que ostenta el solemne título de Poesía, doy con los libros del tal género que tengo recopilados. Ahí están las cuatro entregas que he publicado hasta la fecha (incluido un cuaderno que me edité), más las otras que esperan su turno o simplemente he preferido no publicar. Son en total dieciséis: testimonio de un fracaso reincidente. Cuatro al cubo (de basura y aritmético).
Aquí dejo, uno de entre mil, un poema de Farewell to Poesy (Pre-Textos), ese mi primer libro publicado que, como se ve, era ya una despedida que he ido irresponsablemente aplazando.

DERRUMBES


Baraja el mar sus olas, y el poeta

reparte palabras entre alcohol,

blasfemias, humo. Partida nocturna,

envite de tahúr que apostó la vida

en un farol que a nadie ya convence.

Juega un solitario. O mejor:

sus palabras, un castillo de naipes,

se alzan y luego se derrumban.


1 comentario:

Myriam dijo...

Telúrico, por comparación, ya que sentí un gran remezón. Y también algo lapidario. Me causó tristeza, porque la siento cada vez que un poeta se declara tentado a dejar la escritura. Es como sacarse la piel, así de doloroso. Uno no puede renunciar a su esencia.