viernes, 22 de julio de 2011

Paridad



La otra tarde me preguntaron de un periódico qué me parecía lo de la disolución del jurado del Premio Nacional de Cinematografía porque no había paridad hombres/mujeres en el mismo (ojo, esa en concreto, no la de miopes/astigmáticos o la de mayores/menores de cincuenta años y un día). Respondí a vuelapluma lo que sigue:

Me parece muy bien. Las normas hay que respetarlas. Sólo lamento que, aparte de la de las mujeres, no tengan aún suficiente representación otras mayorías presentes o futuras: la de los comerciantes chinos (que corregirían el pernicioso desdén medio burgués hacia las películas de artes marciales), la de los parados a los que se les acaba la prestación de desempleo, la de seguidoras de Belén Esteban, la de los universitarios que se comerán su título con salsa rosa o de tabasco, la de los jubilados extranjeros que compren deuda "soberana" española para obtener un pingüe beneficio, la de políticos tan prescindibles como paritarios o, con su así, parasitarios. Es irreprochable. Dicho de otro modo: se trata del resultado lógico de una política absurda.

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