lunes, 22 de agosto de 2011

Con Yeats en Glendalough


Cementerio de Glendalough (Wicklow) la otra tarde


Por fin pudimos ver el otro día sobre el terreno la exposición sobre W. B. Yeats que se muestra en la Biblioteca Nacional de Irlanda. Escribo "sobre el terreno" porque ya tuvimos ocasión de visitarla virtualmente en varias ocasiones estos últimos años, cuando preparaba la edición de su Poesía reunida para Pre-Textos. La ventaja de verla en la pantalla del ordenador es, ciertamente, olvidarse de que uno se hermana con el topo en la penumbra de la sala y ante las muy poco iluminadas vitrinas, pero estar allí (aquí, en la manzana de enfrente) y oír la voz de Maud Gonne en Dublín produce una rara emoción.
Como la que me produce hallar en "La columna toscana" la reseña de mi traducción de Yeats que José María Jurado publicó hace unos meses en la revista La Isla de Siltolá.
Y una tercera emoción fue recordar el sábado estos versos del Nobel cuando pisaba la tierra mojada, la hierba engalanada de florecillas silvestres, que aparece en el poema "La torre circular":

(...)

En una lápida gris vieja y ruinosa
en Glendalough junto al torrente,
donde reposan los O'Byrne y los Byrne
estiró sus huesos y cayó en un sueño
en el que sol y luna una hora larga
bramaron y brincaron en la torre circular;

(...)



1 comentario:

Myriam dijo...

Excelentes fotografías de Glendalough, ésta y la del FB. Cautivantes tus narraciones de viajero. Más aún cuando se trata de Irlanda, ya que es la única oportunidad en que deseo ocupar tu lugar, en una "santa envidia".