OIFIG AN PHOIST
En la estafeta
pintada de césped como un buzón
–un ondulado
campo de golf con su hoyo–,
te pongo esta postal
que llegará a tus manos
hace tres décadas:
Ojalá estuvieras aquí,
te gustaría este país, esta lluvia.
Y para comprobarlo con tus ojos
emprendiste el camino
hace ya treinta años.
Frágiles, en el seto prosiguen
los dientes de leche de la araña
su diana geométrica de aljófares,
su efímera arquitectura
más robusta que las generaciones de los hombres,
pero no tanto
como la premonición hoy cumplida.
Llevas en el bolsillo
una tarjeta cuyo matasellos
es de otro siglo, otro milenio,
bajo la misma lluvia;
su cartulina
que el turbión ha borrado
devuelta al remitente.
2 comentarios:
El juego de imágenes tiene aquí algo que, de tan certero, emociona: bien halladas en conjunto, algunas me han parecido enormemente sugerentes, tibias de candor, pero del bueno, y afiladas de ingenio, "eficaces", en el mejor sentido (y no se ofenda nadie por este adjetivo... ).
Ese verde irlandés... qué tendrá...
Muchas gracias por compartirlo.
M.
Qué hermosa capacidad tienes para la evocación...
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