domingo, 4 de septiembre de 2011

Don de Dios


Así titula Jaime Siles, siguiendo al propio Gerard Manley Hopkins, su reseña en el ABC Cultural de ayer dedicada a El mar y la alondra, la poesía selecta del poeta inglés que he seleccionado, prologado y traducido para Vaso Roto. Y permítaseme citarlo para incurrir en el autobombo, esa soberbia que si la tiñe la ironía es menos pecado. Como es difícil ganarse el pan con la traducción, al menos queda el panegírico:

Rivero Taravillo llega al corazón de esta complejísima maquinaria que intenta reproducir del mejor modo posible en nuestro idioma, y hay que reconocer que lo consigue tanto en aliteraciones como "el corazón encorajinadamente acorralado" como en compuestos como "lucerúleos" o "sobraceantes".

5 comentarios:

enrique baltanás dijo...

Enhorabuena, Antonio. Deseando leerlo pronto.

Olga Bernad dijo...

Felicitarte es ya una costumbre. Por el don.

Juan Manuel Macías dijo...

Felicidades. Yo también le tengo muchas ganas a este libro.

Á.V. dijo...

Leí con el interés de siempre la reseña sabatina de Siles y me alegré mucho de lo bien que trataba tu traducción de su compleja poesía. Enhorabuena. Un abrazo, Álvaro

Antonio Rivero Taravillo dijo...

¡Gracias, amigos!