viernes, 30 de septiembre de 2011

El día del traductor



Pues resulta que se celebra hoy el Día Internacional del Traductor. Y en Granada, un grupo de traductores ha organizado una velada poética en la que se leerán en sus idiomas originales, y en español, versos de tres poetas románticos: Hölderlin, Keats y Pushkin. Las versiones serán, entre otros, de Luis Cernuda, Lorenzo Oliván y de mí mismo. Tagore, el poeta bengalí que en su difusión en inglés se benefició de que Yeats mejorara en muchos aspectos la traducción de sus poemas, calificó a ésta en general, y con ecos de las creencias de la India, como "la peligrosa aventura de una reencarnación extranjera".
Y como el movimiento se demuestra andando, aquí dejo un soneto de Keats que traduje para Poemas, mi antología del poeta inglés que editó Trapiello en La Veleta:

A...

Cinco años hace que en marea baja
el tiempo está, dejando que la arena
se arrastre, desde el día en que me atara
la red de tu belleza y de tus manos.

Mas nunca miro el cielo de la noche
sin ver la luz membrada de tus ojos;
ni puedo ver los tonos de la rosa
sin que vuele mi alma a tu mejilla.

No puedo contemplar flores que abren
sin que mi amante oído ante tus labios,
atento a tus cariños, confundido
devore tus dulzuras: porque eclipsas

todo deleite con recuerdos gratos,
trayéndole dolor a mi alegría.




3 comentarios:

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Bella traducción. Y puesto que parece que es nuestro día, felicitémosnos los traductores..., pero procuremos que todos los días sean el día del traductor, ese olvidado casi siempre invisible.

Olga Bernad dijo...

Traducir es algo muy difícil y no siempre bien agradecido. Poca gente cita al traductor cuando cita poemas de autores en otras lenguas y, sin embargo, el poema traducido es nuevo, es otro. Por eso creo que es necesario ser poeta para traducir poesía. Es imposible de otra manera.
Muy buena idea, eso del día del traductor. Que disfrutéis la velada.

Myriam dijo...

Una excelente muestra del oficio y el arte de traducir, haciendo honor a la celebración. Me has redescubierto a Keats. Y no necesito decirte que disfrutes el encuentro, se nota que siempre lo disfrutas porque estás en lo tuyo. Un saludo cariñoso Antonio.