lunes, 19 de septiembre de 2011

Fonética



Blanca y tostada, casi siamesa, mi gata se acaba de sentar sobre el rojo diccionario de pronunciación inglesa de Daniel Jones mientras su amo (el de la gata, no el de Jones) traduce una selección de las páginas que Flann O'Brien publicó en The Irish Times. Siguiendo las teorías de este autor, los átomos de una bicicleta se confunden con los de la persona que la monta. De igual manera, imagino que la presión del felino sobre los símbolos impresos dará como resultado transcripciones maulladoras de las voces de la que fue, con el irlandés, una de las lenguas de O'Brien. O bien (vaya, he perdido una erre) un ronroneo cosmopolita trufado de schwas y con más variado repertorio de vocales. Pero aún no puedo saberlo: ella calla, dejándome trabajar a su lado; en cuanto al diccionario, cómo abrirlo sin importunarla.

1 comentario:

samsa777 dijo...

Aventurera simbiosis...