domingo, 11 de septiembre de 2011

Sextinas


Calculo que si se escribe "sex" en el buscador de Google lo más probable es que comparezcan millones de resultados más o menos relacionados con la pornografía. Pero a otro pasatiempo solitario se refiere la palabra cuando se la completa: "sextina".
La editorial Hiperión acaba de publicar una antología de sextinas, en la que se me incluye. Sin duda, para mí es el verano de esta forma peculiar: hace pocas semanas leía la poesía completa de un reincidente cultivador de la sextina, el peruano Carlos Germán Belli, y hace muy pocos días leía (y escuchaba en la presentación del libro) a Javier Salvago, que abre y cierra su reciente Nada importa nada con sendas sextinas, lo que no ha de extrañar si se piensa en el carácter hastiado y desengañado de su poesía, a la que conviene esta construcción hecha de tedio y artificio que echó a rodar Arnaut Daniel (a la derecha) hace ya bastantes siglos.
Filandrón, suplemento literario de Diario de León, publicaba ayer esta reseña de Sextinas. Y Cuadernos del Sur, del diario Córdoba hacía lo propio poco antes, con esta otra crítica, firmada por Alejandro López Andrada.


2 comentarios:

Luis Miguel Rubio Domingo dijo...

Enhorabuena. Tengo mucho interés en leer ese libro. También yo he escrito algunas(40)

Luis Miguel Rubio Domingo dijo...

Esta ha tenido muy poco predicamento

UN AVIÓN HIPERSÓNICO (sextina 33)

Un avión hipersónico en el cénit,
aves y perros devorando cuerpos
de caminantes muertos. Aves zombis,
perros agonizantes por el virus,
lírica cuántica que lame un chancro
en los infectos términos del pubis.

Un avión hipersónico en el pubis,
la anunciación del ángel en su cénit.
Versículos de sífilis. Un chancro.
Turbas, jaurías que amontonan cuerpos.
Ya se extendió de Dios el amor virus,
hordas humanas presas son de zombis.

Un avión hipersónico ante zombis
destroza tímpanos, trepana pubis.
La transcriptasa inversa alienta virus,
recorre fluidos del nadir al cénit
reclutando desechos. Fríos cuerpos
con auras rojas besarán tu chancro.

Un avión hipersónico en el chancro
de la utopía que desprecia a zombis,
que niega las trompetas de los cuerpos
resucitados, que condena al pubis
a sostenerse en ángeles sin cénit,
sin gravedad y sin materia: virus.

El avión hipersónico de un virus
de fuselaje fiero llega al chancro.
Sol es a incertidumbre adverso cénit
en las pupilas ámbar de los zombis.
Resurrección. Expiación del pubis,
trompetas venatorias de los cuerpos.

Del avión hipersónico los cuerpos,
los anticuerpos hostigando el virus
que es hoy castillo, cárcel para el pubis,
San Miguel de los Reyes donde un chancro
es el estigma visible de los zombis:
un avión hipersónico en el cénit.

Hipersónicos cuerpos en el cénit,
zombis prescriptos, denostado virus
que pronostica un chancro en pleno pubis.