lunes, 31 de octubre de 2011

El poeta presidente





Algunas veces, a los déspotas les gusta adornar su tiranía con los laureles del verso. Y también es verdad que a menudo los poetas desprecian la política, aunque Shelley dijo de éstos, los poetas, que son los secretos legisladores del mundo. Uno de ellos, parlamentario que durante muchos años se ha empeñado contra las injusticias y las dictaduras, acaba de ser elegido presidente de Irlanda.
Michael D. Higgins es autor de tres libros de poemas y de una antología publicada este verano, cuando ya era candidato a la presidencia. Decir que es uno de los poetas más importantes de su país sería una exageración, entre otras cosas porque la literatura de su patria ha puesto el listón tan alto que destacar en eso exige tener un talento extraordinario. Pero sí se puede afirmar que es un poeta íntegro y un amante de las letras, cosa que no suele ser tan común entre los políticos.
El viernes me hallaba en Madrid presentando la recopilación de artículos La gente corriente de Irlanda, de Flann O'Brien, publicada por Nórdica. El embajador irlandés tuvo la amabilidad de asistir y decir unas inspiradas palabras, y antes de comenzar el acto pudimos intercambiar noticias sobre el recuento de votos, que ya parecía decantarse hacia el poeta para satisfacción de ambos.
Precisamente vi a Higgins este mes de agosto en mi hotel de Dublín cuando él atendía a unos periodistas y yo volvía de la Biblioteca Nacional de trabajar en la traducción del libro de O'Brien. Me resultaba familiar ese rostro, y enseguida caí en la cuenta de quién era, pues lo había visto numerosas veces en el desaparecido semanario en lengua gaélica Anois, del que fui suscriptor un tiempo. Higgins es hablante activo de irlandés y durante una legislatura particularmente shelleyana fue ministro de la cartera que para mí es -o era, pues ya no existe- más hermosa en todo el ancho mundo: titular del Ministerio de las Artes, la Cultura y la Gaeltacht. Epígrafe al que si además se le pone el arpa que constituye el escudo de Irlanda ya es absolutamente perfecto.
El poeta, el visionario son necesarios particularmente en momentos de crisis. Yeats, que no llegó más que a senador, lo sabía. Bienvenido, pues, señor presidente. Fáilte romhat, a hUachtaráin.


3 comentarios:

Mita dijo...

Muchas gracias por toda la info :)

Sara dijo...

Buena entrada, Antonio. La victoria de Michael D. Higgins es, sin duda, una buena noticia para Irlanda. Político de sobrada estatura y gran amante de la cultura, es éste un binomio cada vez más difícil de encontrar entre los políticos de hoy en día... En fin ¡todo un lujo! Dejé el otro día en FB un poema suyo titulado "Memory", pero aquí dejo un enlace a otro de sus poemas. Es cierto: no es uno de los mejores poetas de su país, pero creo que la ocasión bien merece dar visibilidad a esa otra cara del recien estrenado presidente. Su título: "When Will My Time Come". Un abrazo.

http://www.guardian.co.uk/world/2011/oct/28/michael-d-higgins-poem?INTCMP=SRCH

Antonio Rivero Taravillo dijo...

De nada, Mita. Y muchas gracias por el enlace, Sara. Me acordé de ti cuando redactaba la entrada, porque Higgins estaba sentado justo al lado de donde tú y yo tomamos café aquella mañana dublinesa. Un abrazo.