martes, 29 de noviembre de 2011

Cena con libros


Cenamos la otra noche una galería de tipos sediciosa, subversiva para la equidad un tanto equina, como de tratante de ganado democrático, que establece que si hay caballos debe darse un número aproximado de yeguas. Dijo un poeta y crítico: "Aquí no hay paridad". Repuso su editor, que nos invitaba: "Hay igualdad."
Éramos, sí, diez hombres, y salvo el mío, que aquí sobrevuela tácito, no pienso aserrarle el asta a la h para dejarlos en nombres, convirtiéndome en delator.
Había cuatro editores en la mesa, aunque por reducción, como la de la salsa que enjugaba la carne, alguien dijo que eran dos, lo que me dejó muy tranquilo eso de estar allí de incógnito.
Hablando de libros que jamás deberían publicarse, de los efectos de los que se imprimen por piedad, de antologías y obras completas, le regalé un buen título de colección a uno de ellos: "Obras de misericordia".

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