miércoles, 23 de noviembre de 2011

De reciente cosecha



POR EL OJO DE LA CERRADURA


Ese agujero de la cerradura,

ese teatro en el que todo puede

suceder, ese espacio

diminuto o inabarcable

que hace ser testigo de existencias ajenas.

Ese entrometerse en otras vidas.


Esa tronera

desde la que asomarse,

con la curiosidad de un niño,

afuera y desde dentro.


1 comentario:

L.N.J. dijo...

Este poema es precioso. Soy una mujer muy curiosa y a la vez tengo miedo, curiosamente parece una especie de juego donde parte de la niñez nunca se pierde.

Felicidades Antonio, me encantó.

Gracias.