
Esto de que a Cunqueiro hoy casi sólo se le celebre en el antiguo reino de Galicia, y casi ni ahí siquiera, es, sobre triste, una maldad. Porque Cunqueiro es uno de los mayores gozos de la literatura española del pasado siglo. Tal vez la edición en papel de El Faro de Vigo, periódico que dirigió y en el que publicó páginas inolvidables, dé algo de él hoy. En la digital, el silencio es atronador.
Y lo mismo sucede con cabeceras del resto de España, que lo escamotean, supongo que con alguna excepción honrosa como la que escribe en asturiano Xuan Bello en El Comercio.
Con los blogs sucede lo mismo: en los que desde aquí se enlazan y a la hora en que compongo esta nota no aparece mención alguna a don Álvaro, como si se lo hubiera tragado un tonel de albariño, con la salvedad de "El juego de la taba", el regalo diario de Elías Moro, laborador desde ese otro finis terrae que es Extremadura. Se puede leer aquí su hermoso homenaje.
4 comentarios:
Acabo de colgar un pequeño homenaje a Cunqueiro. Un gozo inagotable, sí.
Un silencio escandaloso, sí, querido Antonio.
Malos tiempos.
Gracias por la mención.
Un abrazo.
Hola, Antonio:
En @Fnac_Libros, el canal de libros de Fnac en Twitter, el mismo día 23 se hizo un quiz literario en homenaje al maestro de Mondoñedo. Se tuiteó un hashtag #homenajeaCunqueiro y en la web de Fnac se puso también un especial con la obra disponible de Don Álvaro. Desgraciadamente parece que a Cunqueiro le pasa lo que a su querido Merlín, que alguna hechicera lo mantiene encerrado y en letargo en un el interior de una roca. ¿Conseguiremos entre todos despertarle?
Otro granito para homenajear al escritor, con la obra con la que ganó el Nadal en 1968: http://meritxell-alvarez-mongay.suite101.net/el-centenario-de-alvaro-cunqueiro-rescata-al-orestes-gallego-a75301
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