viernes, 16 de diciembre de 2011

Cesa la "Música de guerra"


No veo que nadie en España se haya hecho eco de su muerte, pero seguramente será falta de atención por mi parte. El caso es que se ha ido hace unos días en Londres el poeta Christopher Logue, uno de los más grandes recreadores de la Iíada en la poesía contemporánea.
Alistado en el ejército y destinado a Palestina, robó unos impresos militares y fue condenado a dieciséis meses de cárcel en Acre. Luego ha estado "robando" papeles toda su vida, adaptando materiales de otros, ya fuera de Neruda o de Homero. Como él mismo dijo una vez, eso es precisamente lo que hizo Shakespeare.
En sucesivas entregas nos fue trayendo su versión de la guerra de Troya para espanto de filólogos, no de poetas. Su Música de guerra es ya un clásico. Louis MacNeice dijo que la sangre nunca ha sido más sangrienta que en sus versos, ni más fatal el hado. Henry Miller escribió a Lawrence Durrell que estaba leyendo, sin poder soltarla, su adaptación del libro XVI, y añadió: "Ojalá Homero fuera tan bueno."
Se puede leer aquí un artículo que escribí sobre las adaptaciones homéricas (suyas y de otros) hace unos años. Y aquí, el obituario que le dedicó el sábado pasado el New York Times.