domingo, 18 de diciembre de 2011

Otro poema inédito


Charles Paul Landon, Dédalo e Ícaro (1799)



UN SUELO DE CRISTAL

Como Ícaro,

vuelo unos instantes

sobre un suelo de cristal

en este restaurante sobre ruinas griegas.

Y las huellas no son huellas, sino nubes.


Sólo es cuestión de tiempo que en las nuestras

se alce otro cristal o una pantalla

y que, por una técnica que no se me alcanza ahora,

alguien contemple

una sombra caída,

Ícaro incauto,

sobre esos mármoles, espejo

no de formas sino de instantes.


1 comentario:

samsa777 dijo...

¡Magnífico! Me gusta, sobre todo: "Y las huellas no son huellas, sino nubes".