martes, 17 de enero de 2012

Colm Tóibín sobre O'Brien





There were three cities; each of them had known a certain glory. In each of them, there was a sense that the glory was absent or ghostly, that the real world was elsewhere, that the cities in which there was excitement, or cultural completeness, or publishers and readers, were elsewhere. All three cities remained untouched by the Second World War; they were not bombed, nor were they transformed by reconstruction when the war ended. Even in the 1980s and 1990s it was possible to walk around many parts of these cities and notice that nothing much had changed for many, many decades.

Así comienza el irlandés Colm Tóibín un largo texto sobre su paisano Flann O'Brien publicado en el más reciente número de la
London Review of Books. Toda la primera página la dedica a tres escritores que habitaron esas ciudades: Lisboa, Buenos Aires, Dublín. Junto con O'Brien habla de Borges y de Pessoa, y para quienes ya conozcan la literatura y la vida (pocos aún en realidad) del autor de At Swim-Two-Birds, esto es lo mejor del artículo. Se le ocurre a uno que Praga, por muchos motivos, también podría ofrecer
para esa liga de ciudades a Kafka, con quien sin mucho esfuerzo podríamos emparentar a los anteriores. Pero eso rompería el efecto de la tríada, que es consustancial a la novela inaugural de O'Brien y, yendo más allá, a toda la literatura céltica, que él tan bien conoció y supo transformar.
Colm Tóibín recuerda y cita algunas de las palabras que Borges escribió sobre O'Brien en la revista bonaerense El Hogar. Da gusto que esté tan bien informado (aunque en realidad esas líneas aparecen textualmente en la entrada en inglés sobre la novela en Wikipedia). Y es hermoso pensar que en Buenos Aires Borges escribió la reseña de la opera prima de un completo desconocido dos meses y medio después de la publicación, que fue uno de los pocos lectores de ella, tan parvamente leída en su inicial salida. Explica el argentino: "Un estudiante de Dublín escribe una novela sobre un tabernero de Dublín que escribe una novela sobre los parroquianos de su taberna (entre los que está el estudiante), que a su vez escriben novelas donde figuran el tabernero y el estudiante, y otros compositores de novelas sobre otros novelistas."
Parece complejo. Pero es, sobre todo, una gozada. Y de justicia que Tóibín, uno de los mejores escritores irlandeses vivos, se acuerde de otro de los mejores, ¿quién dice que muerto?

(Los libros de O'Brien están publicados en español por Nórdica, incluido el que aquí se comenta: En Nadar-Dos-Pájaros)



No hay comentarios: