jueves, 5 de enero de 2012

Fábula de fuentes



Como aldabonazo de la temporada de festines y celebraciones, hace ya veinte días acudíamos los amigos Juan Lamillar, Antonio Serrano Cueto y uno mismo a la tertulia de los Mercuriales, siempre tan amena y de yantar tan largo. Mañana se cierra la época de los días ahítos, las jornadas pletóricas de confites y viandas, con el roscón de Reyes, y antes de que volvamos a la templanza he querido traer aquí la crónica de aquella tertulia junto con el poema escrito días antes y que leí para la ocasión, que puede interpretarse sub quadam specie indigestionis (que me corrija si me equivoco el latinista Serrano Cueto, sentado aquella noche a mi diestra):


FÁBULA DE FUENTES


Desatornilla el viejo sumidero.

Con el guante de látex y herramientas

que va cambiando al tiempo que fracasa

en dejar expedito ese desagüe,

desatasca una parte de los cienos

inmundos que atoraban el lavabo.

Otra se cae a las profundidades:

albura degradada en noche espesa,

un grumo que guardaba mil jornadas

de abluciones, espumas y dentífricos;

rutinas que el espejo recogió

mas no sin inmutarse, con las canas

y todas las arrugas de ese hombre

que ahora se las da de fontanero.

A punto del colapso, a duras penas

hace que corra el agua, y se retira

lo mismo que ahora ésta por el codo,

lavándose las manos, a comer:

y se encoge de hombros mientras traga

grasas y sal, en olvidanza pronta

de sus propias arterias obturadas.


8 comentarios:

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Recuerdo bien la tertulia, la cena y tu poema, muy bien traído después del vino y las carnes variadas del fogón. Acaso alguien sintiera correr después la sangre expedita por sus venas. Y sí, conviene que corrijas "quaedam" por "quadam", para que el circuito que propones sea perfecto. Felices Reyes Magos y un fuerte abrazo para ti y Teresa.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Corregido queda, querido Antonio. Que nadie diga que la fontanería está reñida con la gramática. Abrazos y pródiga mágica monarquía también para vosotros.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Gratos recuerdos de la tertulia, que espero se repitan en el año que acaba de comenzar. Un abrazo para los Antonios.

Elías dijo...

En la del mes de noviembre estuve yo y fue también pródiga en afectos y largo yantar, como dices.
Me hubiera gustado coincidir con vosotros. Acaso el tiempo ponga remedio.

Abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues sí, Juan Antonio. Muy gratos recuerdos. Amenazo con volver. Ahora, y hasta entonces, un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Más largo que el yantar es el tiempo, Elías. Seguro que coincidimos. Que así sea.

Anónimo dijo...

Demasiados yantares, tertuliano. No dentrífico sino dentífrico, ca. (Del lat. dens, dentis, diente, y fricāre, frotar). Feliz resaca a todos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Corregido. Amonesto cordialmente al "negro" que me lo escribió. Fontanero a tus fuentes... Gracias.