En el escaparate.

En el escaparate.
© Juan María Rodríguez

jueves, 10 de mayo de 2012

Vuelta al aprisco

Van transcurriendo los días y veo que vengo poco ahora por aquí. Pero aunque el pastor no lo visite, el aprisco sigue en su sitio; y el último poema, donde lo dejé. Viene este otro hoy a hacerle compañía, escrito en la terraza abierta al patio. Nació anoche y ya parece existir desde siempre:




TARDE DE MAYO

Cae la tarde.
Cansada y ya sedienta,
se ha ganado su vino.
Me siento con un libro y mi cuaderno
y salgo a la tertulia de los pájaros,
igual que las campanas a lo lejos.
Verso, gorjeo, tañido
son solo uno.
Y vuela.
Por el azul ya huérfano
nos seguimos en corro hacia la noche,
hacia el silencio.


5 comentarios:

Francesc Barceló dijo...

Hola. De alguna manera tu poema me recuerda uno de Joseph von Eichendorff, Al atardecer. Creo que el sentimiento o el sentir es parecido.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias, Francesc. Desconozco el poema del que me hablas. Lo buscaré. Saludos.

Sara dijo...

Bellísimo, Antonio.

Sara dijo...

Esperando con anticipación tu próximo libro de poemas. El día que anuncies su publicación, me vas a dar una alegría.

Isolda dijo...

Una belleza en la hora azul.
Besos, Antonio.