viernes, 29 de junio de 2012

El amor del dodo





Ben Clark es uno de nuestros poetas jóvenes más interesantes. Y glosando a Ortega, esto es por él y por sus circunstancias. Quiero decir que es un estupendo poeta, pero que además posee una característica que enriquece a lo primero, que es sin duda lo esencial, alimentándolo, ensanchándolo: como su nombre delata, es hijo de padres británicos, y bilingüe, lo que hace que lea y traduzca la poesía de esa otra tradición, que complementa la suya propia, la nuestra. En 2006 obtuvo el Premio de Poesía Hiperión con Los hijos de los hijos de la ira, y desde entonces ha publicado algunos poemarios más. Como traductor, ha dado buenas muestras de labor al medirse con Anne Sexton o Stephen Dunn. Y también recientemente, con la Poesía completa de Edward Thomas. Pero de este último libro hablaremos más adelante. Hoy dejo aquí, con su permiso, uno de los poemas de El amor del dodo, el estupendo último poemario (lleva colofón de hace una semana) de Ben Clark:




WHY DON'T WE DO IT ON THE FLOOR?


No one will be watching us 


¿Y por qué no lo hacemos en el suelo?

En el suelo manchado de gin-tonic,
en el suelo sin bordes y sin límites,
en el suelo de piedra
de nuestra identidad, de esta hora anónima.

Nadie nos estará mirando, juntos
podremos ser dos sillas, dos objetos
que se aman sin remedio sobre el suelo:

sobre una superficie dura y pobre
como nosotros solos, suelo fiel,
sobre el suelo que olvida y no nos culpa.

No podremos caer más bajo, no:
a partir de aquí todo será cómodo;
a partir de hoy ya sólo hay que ascender.

2 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Felicitaciones por tu Blog, bello en forma y contenido.
Un gusto haberte visitado.

Cariños.

Vincent Diable dijo...

Por el nombre imaginaba que era inglés, obviamente. Me entero ahora de que escribe en español. Muy bueno el poema. Tiene una eufonía impresionante, gracias a la aliteración de la ese, los paralelismos y los encabalgamientos acertadísimos de la segunda estrofa. También es curioso el movimiento desde el suelo hacia la ascensión, como si pudiésemos decir que el poema es el reflejo de un orgasmo. Excelente, comoquiera que sea.

Gracias por compartirlo. Habrá que tenerlo muy en cuenta a partir de ahora.

Saludos.