jueves, 12 de julio de 2012

El robo organizado



¿Y no tendrían derecho los funcionarios (los que soportan a los adolescentes maleducados por unos padres de pena, los que retiran el cadáver, los que asisten a los enfermos o apagan los incendios... y tantas otras cosas gratas y envidiables), si hay que buscar financiación, tener al menos el derecho a suscribir esa deuda por la que se abonan tan elevados intereses a no se sabe quién en vez de que, por las bravas y sin contrapartida, se les birle una paga? Paga que, por otra parte, no es un aguinaldo ni una gracia, sino parte del sueldo que simplemente no se ha prorrateado. Al menos, aunque solo fuera un gesto, se les podría haber ofrecido participar del esfuerzo como accionistas de la penosa "marca España". No haberlo hecho es una grosería que además muy probablemente se juzgue inconstitucional, como en Portugal ya ha pasado. Y, sobre una grosería, un robo.

3 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Chapeau. Y un abrazo.

César Romero dijo...

Doblemente chapeau, porque además de novedosa viene de alguien que no trabaja en la función pública.
Lo malo no es que llueva ya sobre mojado, sino que da la impresión de que con estos paraguas la tormenta no va a escampar. Y es eso, no la ya quitado, sino la impresión de que la merma no va a arreglar nada y que mañana quitarán otro tanto de allá lo que, creo, tiene más cabreado al personal.
Las invocaciones a Churchill me hicieron gracia, o más bien me dieron pena. Aunque imagino que el señor se estará preparando para viajar a Londres para asistir a alguna final olímpica. Porque eso sí: la cosa está muy mal y mucha cara de angustia, pero si hay alguna victoria deportiva en ciernes o algún códice recuperado, allí que nos vamos, que total, eso es el chocolate del loro... Ese cinismo...
Un saludo

José Miguel Ridao dijo...

¡Extraordinario! No se conforman con tomar prestado sin permiso, sino que directamente roban. Suscribo lo dicho: la medida es absolutamente novedosa, yo al menos no la he leído nunca, y el hecho de que no seas funcionario le añade valor.

Un abrazo.