lunes, 16 de julio de 2012

Riberas del Cam





En las afueras de Cambridge se halla este paraje que frecuentara Rupert Brooke. A un diccionario le sería dispensado definir "idílico" o "bucólico" con la mera presentación de su imagen, de la que estas fotografías antiguas y el reciente poema evocador son un muy pálido reflejo:





RIBERAS DEL CAM

                                                (Grantchester)


Fluvial epifanía
de un edén hecho huerto
en el verde dorado de la tarde.

Parvas, reales, imperfectas
como los pechos púberes,
picoteadas por los pájaros,
las manzanas silvestres.

Su pulpa se hace trino,
dulzura de lo ácido.

Oxidada la fruta,
sobre las pomas quedan
moratones de amante.



4 comentarios:

Isolda dijo...

Se aproxima bastante a la felicidad. ¡Qué hermosura!

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias. Y se puede tomar té con scones sentado en esos butacones.

José Luis Sevillano dijo...

Sin duda es un lugar idílico. Y si te llevas unos poemas de R. Brooke para leer, no te digo nada. ¿No sería en ese río (de la foto) dónde, según Virginia Woolf, nadaba desnudo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

No hace falta que te los lleves, José Luis. Los venden en el café. Aunque no lo recuerdo, muy probablemente sea el lugar al que se refiere Woolf. Yo creo que sí. También estuvo por aquí, invitado por Brooke, Edward Thomas.