lunes, 23 de julio de 2012

Trabajos de amor perdidos

El verano pasado, un día que hizo mucho viento apareció en el jardín de la casa en que vivíamos este poema en ciernes, que había caído de su árbol.




TRABAJOS DE AMOR PERDIDOS

Esfera armilar de humildes pajas,
globo celeste, astrolabio esférico
con sus meridianos de briznas
y paralelos de hebras enlazadas,

planeta caído de tu órbita,
trabazón de ramitas desprendida del árbol,
tupida curvatura de plumón y madera,
parva galaxia,

leño como un currach en el verde
mar de mi césped
entreverado de tréboles
en que embarcan ya las hormigas,

cóncava forma de la vida,
cuenco en que tomar el bebedizo
–ilusorio milagro–
de rozar con tus alas la eternidad.

No sé si te debo a ti los silbos
que trajo la pasada primavera,
o eres sin embargo
la privación de trinos por venir;

nido en tierra exiliado del aire,
el viento te ha expulsado como un cuco;
eres huérfano
del follaje y la copa, pero jamás estéril:

aquí me tienes, incubando
tu nidada de versos;
trabajos de amor perdidos
y que recobra el canto.


1 comentario:

Sara dijo...

Este poema lo he leído en voz alta. ¡Qué música!