miércoles, 4 de julio de 2012

Viejas alcobas



Parador de Úbeda, a la mañana siguiente de haber sido escrito este poema




VIEJAS ALCOBAS

Sus muebles son memoria de unos bosques
que el sol ha conquistado
sin dejar sombra:
la sombra habita toda en estos muros,
viejas alcobas en que duerme a veces,
no sabe ya si niño o como anciano.

Sus cortinas no son lo que parecen,
sino telones que reviven dramas
y le dan un papel en sus tragedias.

Ama los techos altos de las casas antiguas.
Inalcanzables,
bajo ellos caben más sueños.

1 comentario:

Myriam dijo...

Todo lo antiguo tiene ese encanto del tiempo pasado que parece ser mejor. Se puede viajar dejando volar la imaginación a través del tiempo y también la distancia.