jueves, 25 de octubre de 2012

Descubrimiento de Ana Blandiana





Son pocas las ocasiones en que un poeta, y más si leemos su obra traducida, causa un asombro como el que he experimentado recientemente ante la rumana Ana Blandiana (Timisoara, 1942). Sin duda tienen buena parte en ello la excelente versión que ofrecen de ella Rafael Pisot y Juan Vicente Piqueras en Cosecha de ángeles, editada en la colección Cosmopoética al cuidado de Lara Cantizani. 
Desde el primer poema tuve conciencia de hallarme ante una poeta extraordinaria, autora de joyas como "Eclipse", "El ojo cerrado", "Sólo el amor", "Cosecha de ángeles", "Moléculas de calcio", "De tu voluntad", "Sin saber" o "Este poema".
Blandiana no es amiga de sorprender (aunque lo hace), de salir a la pista circense de los malabarismos, sino a hacer reconocer en el lector lo que ofrece el poema, prefiriendo la sugerencia a la expresión. A eso se refiere cuando en la primera estrofa del último de los poemas que enumeré arriba escribe:

Este poema dura sólo esto, 
lo que tardas en leerlo: 
la próxima vez que lo leas 
será otro
porque tú serás otro
y, por supuesto, será completamente diferente
cuando lo lea otra persona.

La más que recomendable antología bilingüe de esta poeta (y también autora en otros géneros) que, lo digo sin ambages, se me presenta como totalmente acreedora al Premio Nobel se completa con unos fragmentos entresacados de su ensayo "La poesía entre el silencio y el pecado" (2006). Mucho hay de subrayable en ellos, como esta frase que no puede ser más atinada: "La poesía no tiene que resplandecer, tiene que alumbrar."

4 comentarios:

Sara dijo...

Gracias a este blog he descubierto maravillas. Tras leer esta entrada no he podido resistirme a buscar algo de ella, así que acabo de encargar 'The Hour of Sand' poemas escogidos 1969-1989. Creo que 'Gathering of Angels' no está traducido al inglés, o al menos yo no he podido encontrarlo por ningún sitio. En fin, que gracias por la pista, Antonio.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

De nada, Sara. ¿De qué serviría un descubrimiento si no es para compartirlo? Abrazos.

Amando García Nuño dijo...

Gracias por este descubrimiento y por todos los demás de tu blog. Te nombro mi guía por los callejones de la poesía. Por cierto, si es tan buena poeta como he husmeado por ahí,quizá no sea necesario (antes al contrario) meterla en ruedad de candidaturas al Nobel.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchísimas gracias, Amando. Y sí, puede que tengas razón: no teniendo el Nobel permanece a ese otro club de ilustres que nunca lo obtuvieron. Por cierto, esta misma mañana me entero, por el blog de Álvaro Valverde, de que aparece una entrevista con Blandiana en el último número de Minerva, la revista del Círculo de Bellas Artes.