martes, 30 de octubre de 2012

Fantasmas



He estado escribiendo durante los últimos meses acerca de fantasmas, no necesariamente los espectros que vagan, baratos extras que no cobran ni el bocadillo, en una película de miedo, esos que son tan fáciles de ridiculizar, como el tío que se ponía una sábana por encima, cosa nada rara en su época y en los barrios, los pueblos, como se puede observar en Juan Belmonte, matador de toros, de Chaves Nogales.
Con quienes he estado encerrado son los fantasmas de Yeats, sus obsesiones, las figuras recurrentes en su cabeza; y acabo de leer ese otro relato de fantasmagorías que es El país imaginado de Eduardo Berti, del que me ocuparé en una entrada próxima. ¿Dónde no hay un fantasma? ¿Quién no lo es? José Moreno Villa escribió en una nota que se conserva en la Residencia de Estudiantes: "El fantasma de cada cual tiene que vivir y crecer, acaso con más derecho que el otro personaje, el que todos conocen de nosotros."

3 comentarios:

gatoflauta dijo...

No sé si todos somos fantasmas. Verdad que Aute decía que sí, que "y todos somos fantasmas, no hay quien no sea un fantasma". Pero añadía a continuación: "y el que no lo reconozca..., no lo será". Lo que es indudable es que hay mucho fantasma suelto.

gatoflauta dijo...

Un detalle, en el que sólo reparo ahora: el título de la entrada es "Fantamas", sin ese. ¿Hay alguna intención, digamos, fantasmática en ello, o es una simple errata?

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Era errata. Ya lo he corregido. Muchas gracias.