martes, 20 de noviembre de 2012

Testamento

Calle en Baeza. A cierta distancia, me pareció que el rótulo decía "Goodbyes", adioses.



TESTAMENTO

A mi abuelo Antonio le dejo
mi nombre y mi miopía,
a mi padre un gesto que yo sé
y el amor desmedido por mi madre,
dueña entera
de esta nariz que le transmito.
A una rama de su familia,
la pasión por la música y las artes.
A mi tía Carmela,
cierta forma de mística.
A mi tatarabuelo Enrique, un sable,
o el gusto por los sables, no mellado
por la leva que lo puso en territorios
que yo sólo he pisado por turismo.
A mi abuela María, la mirada
y a ciertos tíos la melancolía,
que me privó de primos y de juegos
en jardines estériles.
A todo mi linaje, mi deseo
de cuerpos, que condujo hasta mi hoy,
pues crecieron y se multiplicaron
no como mis raíces, sino ramas
de esta luz que da sentido
a sus fúnebres sombras.

A vosotros, alocados, mi experiencia,
y a vosotros, sensatos, mi locura
que hizo que saltaseis los obstáculos.
Os lego mis sillares, mis orígenes,
y fundo vuestra estirpe en mi persona.
Cómo os moldeo, desvaídos.
Seréis como yo soy, desfigurados
vagamente por un tiempo que huye.

Reparto, distribuyo, dejo, doy.
Pero a ese del espejo, un parecido
que nada tiene que ver con la realidad.

                              (Publicado en la revista Turia, 104)

8 comentarios:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Esta calle Godoyes es esquinera con San Pablo y allí está la iglesia del mismo nombre, el palacio de Jabalquinto y el casino, al lado del cual hay una estatua del poeta Antonio Machado, quien vivió ocho años en Baeza. (Recuerdos de mi visita a esta ciudad)

Amando García Nuño dijo...

Ése del espejo quizás impugne la herencia. Magnífico poema. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Ciertamente, ese es el lugar. De la estatua sedente de Antonio Machado también tomé unas fotos (en algunas de ellas estamos los dos conversando).

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Amando.

Mar Gijón dijo...

"Os lego mis sillares, mis orígenes,"
...como siempre, tocando como un piano con tus yemas la realidad,las impresiones y los sentimientos. Una entrega muy sutil y elegantísima. Gratia mille.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por la lectura y tus palabras, Mar.

Alfredo J. Ramos dijo...

Execelente poema, Antonio. Una curiosidad (por si te apatece saciarla): Tu tatarabuelo Enrique ¿estuvo en la guerra de Cuba? Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Alfredo, pero era una licencia poética. Abrazos.