miércoles, 19 de diciembre de 2012

"Hermosa Señora"




Midir había estado cortejando a Étaín un año antes de que fuera a Echaid para jugar al fidchell, pero no lo consiguió. Y el nombre por el que Midir la llamaba era Hermosa Señora; y una vez le dijo:




“Hermosa Señora, ¿vendrás conmigo

a una tierra maravillosa en la que hay estrellas?
En lo alto de la prímula hay cabello;

Todo el cuerpo es del color de la nieve.

Allí no hay nada “mío” ni “tuyo”;

blancos son los dientes, negras las cejas;

son un placer para la vista tantas huestes;

es color de digital cada mejilla.

Púrpura es la superficie de cada llano;

son un placer para la vista los huevos de mirlo;

aunque es hermoso el Llano de Fál,

desolado es al lado del Gran Llano.

Aunque creas embriagante la cerveza de la Isla de Fál,

más embriagante es la cerveza de la Gran Tierra;

prodigiosa tierra es la tierra de la que hablo;

los jóvenes no mueren antes que los viejos.

Arroyos dulces y tranquilos riegan la tierra;

se beben los mejores hidromiel y vino;

nobles y elegantes son allí todos;
la concepción es sin pecado, sin culpa.

Vemos a todo el mundo en todas partes,

y nadie nos ve a nosotros;

las tinieblas que trajo el pecado de Adán
nos esconden
de quien pudiese contarnos.

Mujer, si vienes con mi fuerte pueblo,

una corona de oro tendrás en la cabeza;

cerdo fresco, cerveza, leche y bebidas

tendrás allí conmigo, Hermosa Señora.


Poema irlandés de finales del s. IX, en manuscritos posteriores, que forma parte de Tochmarc Étaíne (El cortejo de Étaín), publicado por primera vez en la revista Ériu, vol. XII (arriba) y recogido en mi antología Antiguos poemas irlandeses, Gredos, 2001. El fidchell era un juego de mesa parecido al de las damas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por tu blog, Antonio, especialmente por las entradas dedicadas a la vieja Irlanda.

"Antiguos poemas irlandeses" es uno de los mejores libros que he leído.

Saludos,

David

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchísimas gracias, David. Esto sí que es empezar bien el día. Pondré pronto algún otro poema de ese libro en tu honor. Saludos.

Carmen Leal dijo...

Hmm, recuerdo esfuerzos con ese "A Bé Finn, ní rega lím?" en otros tiempos y climas. Voy a ponerme a buscarlo entre mis apuntes.