viernes, 29 de marzo de 2013

Kerouac y las maletas



En el 100 de Washington Square, aquí en Nueva York, y hasta dentro de unos días, se puede visitar la exposición que recoge las instantáneas que Ginsberg, el aullador de la Beat Generation, fue tomando a lo largo de los años: de sí mismo, de sus conmilitones, de sus amantes, de la ruina que al cabo toda vida es, y especialmente si esta es propensa a los excesos. Si los Beats hubieran tenido su momento cumbre (ese desde el que más alta es la caída) tres décadas después, la mayoría habría muerto de SIDA. De todos ellos, el que más me ha interesado siempre es Kerouac, ese descendiente de bretones que con su "My only friend is an old fag" tanto me recuerda al "A pint of plain is your only man" del irlandés Flann O'Brien. 
Kerouac mandó al cuerno a la cultura oficial y también a la contracultura, y a menudo hay que leer sobre él sandeces como la regurgitada por Andrew O'Hagan, que en un artículo reciente lo alababa pese a ser el autor de On the Road, decía, "un católico sentimental" y derechista. Algo muy feo que, como se ve, lo asemeja al marqués de Bradomín.
De todas las fotografías que hizo Ginsberg, la de un Kerouac noqueado por la vida, sentado junto a unas maletas en el apartamento del primero, es una de las imágenes más poderosas que recuerdo del fracaso. La errancia, un asiento, el cansancio.

2 comentarios:

Sara dijo...

Disfutando de tu diario de Nueva York. Fascinante esta foto de Kerouac. ¡Saludos desde Irlanda!

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Aquí hay un buen puñado de bares irlandeses, Sara, pero nada como recibir tus saludos desde la propia isla. Sláinte!