sábado, 9 de marzo de 2013

La "Tierra" de Vicente Amigo




Los de Guadalcanal, aunque crezcan luego en Córdoba, dan en recorrer mundo, ya sea descubriendo una lejana isla que la Segunda Guerra Mundial azotó con batalla famosísima, ya yéndose a las Islas Británicas a fundir -¿no es cosa del flamenco la fragua?- la música andaluza con la céltica. Vicente Amigo acaba de publicar un disco, Tierra, que ha sido producido en los estudios donde graba Mark Knopfler, ese otro mezclador de estilos, y en el que han intervenido varios de los grandes músicos de Irlanda y Escocia. El resultado se estrenó en enero en el festival Celtic Connections de Glasgow.
            Al guitarrista lo acompañan Donald Shaw (el acordeonista de Capercaillie y marido de su vocalista, Karen Matheson) y el flautista Michael McGoldrick. Al primero lo pudimos escuchar en el Prado de San Sebastián en una de las convocatorias de Cita en Sevilla; al segundo, en la plaza de San Francisco cuando Territorios llenó de aires célticos durante dos días la ciudad. Ahora ambos, templando su música más tradicional, dan toques de bruma y whisky, prados verdes o grises, a Amigo.
            ¿Se puede hacer música flamenca con arreglos insulares, y no de La Isla de Camarón precisamente? El resultado habría horrorizado doblemente a Luis Cernuda, de quien se cumplen este año el cincuentenario de su muerte y las siete décadas de que dejara Glasgow, la ciudad que, hombre de sur y sol, detestó sobre todas por su lluvia y su hollín; en cuanto al flamenco, por lo que veía en él de estereotipo de nuestra tierra, tampoco le gustaba nada.
            Pero no es cosa tan descabellada la unión de ambos tipos de música. Brendan Whelan, gran compositor de Limerick, creó con motivo de la Expo 92 una Seville Suite, y luego puso en marcha ese espectáculo celebérrimo llamado Riverdance en el que, por cierto, también se incluyó baile flamenco junto al irlandés, el zapateado nuestro con el de allí, y la hispalense María Pagés alcanzó éxito mundial con la compañía que tanto tiempo después, ya sin ella, sigue llenando el teatro Gaiety de Dublín verano tras verano.
            Y en Escocia, donde ha presentado Amigo su álbum, cada otoño se celebra en Edimburgo un Hispanic Festival en el que triunfan flamencos que se meten en el bolsillo al público. Las responsables son la valenciana Ana Cabrera y la sevillana María Conte, bailaora ella misma. En él María y Ana le organizaron en 2011 un homenaje a Cernuda en el que ¡hasta tocó un gaitero!
            De aquí y de allí, como la lluvia casi escocesa que no nos deja, es la Tierra de Vicente Amigo.

(Publicado en El Mundo, edición de Sevilla, 8-3-13)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por la noticia, Antonio. Es difícil que con la unión de tres grandes músicos el resultado no sea un gran disco.

El Riverdance de Bill Whelan marcó un antes yn después en la música irlandesa.

David