martes, 19 de marzo de 2013

Un nombre


Conforme voy cumpliendo años, más me gusta aquel nombre antiguo: Castilla la Vieja.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Voy cumpliendo años, y acaba de invadirme un soplo sosegador, al deletrear CASTILLA LA VIEJA. Da un sonido de toque quedo, lejano de campanas, que no me llama a misa; también a Ma vieille robe de chambre, un aludir a suave rutina, benevolente ironía, entre libros que me invitan a adentrarme, despistada, en la historia de su idioma, a cuidar las tildes de vuestra lengua con un copiar/pegar, en aquella ventana cíber. ¡Claro! como contraste saludable al desbarajuste de mi contemporaneidad, aludo a su parafernalia de perplejidad (tanteo) temor genio simulacro... Me paro. Y si es que Castilla la vieja pueda sonar a rancio (¡ay!), agradezco el autor de la línea de hoy, que me da de medir, solazar toda la contradicción de tan sólo 13 palabras, con sus 3 signos de puntuación. ¿Un MOKI de Castilla la vieja, desde la villa hispalense? Gracias mille grazie merci. (Desde París.)