miércoles, 24 de abril de 2013

Los silencios




El sentido de un cuaderno o álbum como este, digital o no, es el de obedecer a la libertad (discúlpeseme el oxímoron), de modo que si se escribe en él es porque apetece; y si no, por pareja razón: porque no se tienen ganas. Últimamente las ganas escasean, y eso que se lleva el silencio, como un botín. Leer, escribir ríos es lo sustantivo, y el afluente del blog no hay que inundarlo con torrencial quincalla solo porque, motivo pregrino, un día persiga a otro y haya que manchar las casillas del calendario.

2 comentarios:

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Querido Antonio, el silencio es un don despreciado en estos tiempos de ínfulas circenses. Yo te leo incluso cuando callas. Un fuerte abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Antonio. Lo mismo digo: te voy leyendo al reposado ritmo que tú también tienes última e inteligentemente. Un gran abrazo de vuelta.