miércoles, 3 de abril de 2013

"Two Pints", de Roddy Doyle




No basta, pero es uno de los requisitos de los buenos escritores en prosa: el oído, la capacidad de reproducir el lenguaje de la gente, ser su notario, aunque sin el envaramiento y la solemnidad que suscita esta figura jurídica más proclive al latinajo. Roddy Doyle ya lo ha demostrado en sus anteriores obras, donde, gran ventrílocuo, retrata a la perfección el habla de las clases populares irlandesas, pero nunca había llegado tan lejos como en su mas reciente libro, Two Pints, que viene a ser la transcripción de las conversaciones de dos hombres que se reúnen en la barra de un bar (siempre la barra, nada de mesitas ni pamplinas) mientras espantan el tedio ante unos vasos de cerveza.
Tratan del día a día, de sus pequeñas peripecias personales barriobajeras y sin horizonte, de algunas noticias vistas en la televisión, de algún acontecimiento deportivo. Hay no poco nihilismo en estas páginas, que recuerdan a algunas de Beckett y Joyce pero, sobre todo, a las columnas que Myles na Gopaleen/ Flann O'Brien publicaba en los años cuarenta del siglo pasado en el Irish Times, especialmente las que giraban en torno al personaje del "hermano".
No tendría sentido traducir este volumen de Doyle, pues habría que adaptar mucho el lenguaje, desvirtuando su inmediatez y frescura. Pero su lectura recompensa el esfuerzo al amante del humor irlandés y del lenguaje de la calle de Dublín. Sobre el inveterado odio irlandés a los británicos, que tanto tranquiliza como chivo expiatorio y cortina de humo sobre las propias deficiencias y errores, son estas líneas que dan una buena idea del contenido y el lenguaje del libro:

-Is'n it great tha' we can hate the Brits again?
-Brilliant, yeah. It's a load off me mind.
-Good oul' Cameron.
-The baby-faced prick. Wha' is it he's after vetoin', exactly?
-I haven't a fuckin' clue. It doesn't matter.
-Fuckin' gas, isn't it?
-Brilliant. All tha' matters is tha' the news will make sense from now on. The Brits will be to blame for everythin'.
-It's fuckin' great. After three years of not understandin' wha' was happenin'. Now but. The bondholders.
-Brits.
-Every fuckin' one o' them.
-The Brits are to blame for where we are now.
-Yep.
-And for blockin' all attempts to get us ou' of our fuckin' predicament.
-Bastards.
-I love them.
(...)

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