domingo, 23 de junio de 2013

Las selvas vagabundas




Vuelto de Cádiz, disfruto de dos joyas cunqueirianas. La primera es un ejemplar de El pasajero en Galicia, una de las pocas recopilaciones de sus artículos que me quedaba por leer, recién comprada en el maravilloso café-librería La Clandestina, del que no sabe uno qué ponderar más, si el encanto del lugar o la amabilidad de sus encargadas, Lola y María. La segunda, el estupendo artículo que en Campo de Agramante firma Fernando Valls sobre los libros que concibió y no llegó a escribir o concluir Álvaro Cunqueiro, uno de los cuales se iba a titular, así lo dijo el mindoniense, Las selvas vagabundas. ¡Qué título! Inmediatamente, aunque Cunqueiro era más de Hamlet, he pensado en Macbeth y el bosque que camina. ¿Estaría esa imagen en su génesis? Y tanto me cautiva el nombre previsto para el bautismo del nonato que no me importaría que un día apareciese el manuscrito, apeado de no sé qué sueño, como un tesoro de cuento, de conseja, aunque fuera para contradecir mi intuición.

2 comentarios:

Joaquín José Fernández Domínguez dijo...

Simplemente felicitarle por su post sobre Álvaro Cunqueiro, un escritor excepcional de las letras gallegas y españolas. No sé si se refiere usted a "El pasajero en Galicia" (Tusquets) o, quizá, a otra nueva recopilación de sus artículos bajo el nombre de "El viajero en Galicia". Si es a la primera, yo también la adquirí hace unos meses y es una lectura maravillosa, muy en especial cuando se tienen raíces familiares gallegas, como es mi caso. Por si no lo hubiese escuchado, le incluyo el enlace a un muy interesante programa de la serie de Documentos de RNE denominado "El realismo mágico de Álvaro Cunqueiro", en el que se traza su trayectoria vital y literaria con diversos documentos sonoros en su propia voz:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/documentos-rne/documentos-rne-realismo-magico-alvaro-cunqueiro-27-10-12/1562795/

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sí, sí, es "El pasajero en Galicia", el la edición de bolsillo en la colección Fábula, de Tusquets. Muchísimas gracias por la corrección (ya lo he cambiado) y por en enlace. Grande, Cunqueiro.