domingo, 7 de julio de 2013

Cansancio



Estío cansado, podía decir conjugando creativamente en primera persona del singular la fatiga que uno acumula a estas alturas de año. Mucho trabajo siempre, y la cabeza que no detiene su engranaje. Este año, el blog se tomará un respiro en agosto, haciéndolo coincidir con la interrupción hasta septiembre de la columna que publico semanalmente en El Mundo. Y ni siquiera puedo asegurar que en julio sean muchas las entradas. Me siento como el que me sentía hace veinticinco años cuando escribía este poema, que hasta donde sé permanecía inédito (al menos en presentación digital):



                                                CANSANCIO

                                    Los últimos vencejos de la tarde,
                                    con canto despacioso y lastimero,
                                    de malva herido ya el sonoro cielo,
                                    acercan tu epitafio por el aire.

                                    Te aguarda un mausoleo hacia el ocaso;
                                    donde es siempre vivir una derrota,
                                    allí donde la muerte al fin reposa
                                    del ritmo fatigado del cansancio.

3 comentarios:

Sara dijo...

Feliz descanso en este verano bendito, Antonio (al menos aquí en Irlanda, el primer verano-verano desde el año 2003)!

Alfredo J. Ramos dijo...

Hace menos de una hora veía, volando muy alto (¿será el calor?), los "último vencejos de la tarde" sobre el inigualable cielo de Madrid, parque de Berlín arriba. No sé por qué he pensado, ahora al leer, que serían los mismos que aparecen en este poema. Feliz descanso. Y bien merecido.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias a los dos, Sara, Alfredo. Y abrazos con las alas desplegadas, como los vencejos.