sábado, 21 de septiembre de 2013

"Casi en Sevilla"





No es frecuente que un español entre en su catálogo, y mucho menos que lo haga un sevillano. El único que recuerdo es Luis Cernuda, que publicó en ella la edición definitiva de La realidad y el deseo. Ahora otro poeta que pasó su infancia y juventud aquí acaba de publicar con el título La insomne. Antología esencial una selección de sus versos en Fondo de Cultura Económica, un sello mexicano que estableció su filial española en 1963, el mismo año en que Cernuda murió, hace medio siglo.
            Jesús Aguado fue alumbrado en Madrid un bienio antes de que la editorial que ahora lo acoge cruzara el charco, y también en 1963 su familia cruzó el oleaje verde de Despeñaperros y se estableció entre nosotros, por eso el autor informa que “nació casi en Sevilla”. Vivió en una urbanización que queda en una especie de tierra de nadie entre Tomares, Castilleja de la Cuesta y Camas, y también repartió su decepción por los estudios universitarios entre las facultades de Derecho, Filosofía y Filología de la hispalense. Precisamente en el Aula Magna de esta última lo conocí hacia 1983 en una lectura de su incipiente obra. Eran los años en que se ponía en marcha el Aula de Poesía y Pensamiento María Zambrano, que, con él como uno de los principales artífices, reunió en La Rábida a escritores españoles y latinoamericanos en unos encuentros memorables.
            Un día, Aguado se marchó a Benarés, donde ha residido largas temporadas, y de allí a Málaga y más recientemente a Barcelona (donde también vive otro poeta aljarafeño, Alejandro Duque Amusco). Ha publicado en editoriales sevillanas como Renacimiento o Paréntesis, pero igualmente en otras, más que lejanas, inverosímiles (con cajistas cuyo alfabeto era el del hindi y les resultaba exótico el latino). Su dedicación a la poesía es absoluta, y a ella se ha consagrado desde la dirección de colecciones, la traducción (ingente su trabajo sobre los poetas de la India) o la crítica literaria, además, claro está, de la escritura constante de su obra única.
            No es este el lugar para hacer análisis, pero no puedo callar que es un poeta fundamental, una voz que crece con su independencia, su autoexigencia casi ascética, su conocimiento de las tradiciones literarias (y no solo eso) de Oriente y Occidente. Pese a nacer “casi en Sevilla”, como reivindica, no es un cantor del localismo, y sin duda puede ser una de nuestras mejores exportaciones a Hispanoamérica. Lo acredita esta antología, aparecida donde solo tienen cabida poetas de verdadera excelencia.

(El Mundo, ed. Sevilla, 20-9-13)

2 comentarios:

Alfredo J. Ramos dijo...

Un nombre al menos se puede añadir (a la lista de españoles en la colección de poesía del FCE, «Tierra Firme»): el del malagueño Juan Malpartida, del que en 2007 se publicó A favor del tiempo, una antología de sus poemas, con prólogo de Jordi Doce. Puede que haya alguno más.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por la anotación, Alfredo. Tras decir que no es frecuente la presencia de españoles en la colección, me refería a sevillanos. De estos últimos solo conozco -o recuerdo- los dos casos que cito.