lunes, 18 de noviembre de 2013

"La silla de Pessoa"




El poeta Ignacio Arrabal tiene la ocurrencia de sacarnos en un mismo texto a Fernando Pessoa y a mí. Le agradezco el gesto, que solo veo justificado en el hecho de que el sacerdote que bautizó a Pessoa se llamaba António Ribeiro. Su viaje por Lisboa y por mi lluvia se puede leer en su blog.

2 comentarios:

Sara dijo...

Antonio, veo que tu Lluvia está generando reseñas magníficas que sin duda dan fe de la calidad del poemario. A mí me ha parecido exquisito. Hilario Barrero destacaba el otro día dos grandes poemas de la colección: “Muchacha en la copistería” y “Casa de cambio”, pero hay tantos otros para mí memorables que no sabría por dónde empezar. También me han emocionado o deleitado (o las dos cosas a la vez): Las gafas, Biografía autorizada, Desocupados, así como la instantánea del vuelo del mirlo cazada en los ojos del gato (Bestiario mínimo) y el sonido de la lluvia en el tejado (Xilófono). Por tanto, quería felicitarte. Sabes que me encantó Lejos, pero esta nueva entrega me parece aún mejor - una poesía “más madurada” como he leído en algún sitio… Pena que no pueda asistir a ninguna de las presentaciones. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Sara. Mis poemas se sienten muy bien leídos. Algunos de los que dices los estoy leyendo en las presentaciones. Un abrazo.